UN CUENTO BASADO EN HECHOS REALES-LA F100 COLORADA..

BASADO EN HECHOS REALES..O CASI..
Si algo caracterizaba a mi viejo no era su bonomía como ser humano,algo que todos conocian,tampoco su gran capacidad en el manejo de la zurda al intentar doblegar algún fierro recien salido de la fragua,ni tampoco el buen humor con el que siempre lo podian encontrar,no, ninguna de esas razones eran tan identificatorias de Francho,como lo conocia casi todo el mundo sino la F100 Roja modelo 66.
Sin ella mi viejo no era él,perdía su identidad,perdía su horizonte,su sur,sin la f 100 roja mi viejo no era mi viejo.
La vastas experiencias relacionadas con ese monstruo devorador de nafta debido a su corazón forjado en 8 cilindros insaciables eran incontables,demasiadas.
En épocas de escases de nafta la susodicha se alimentaba de lo que en ese instante hubiese a su disposición,kerosén era como un pequeño lujo que no le molestaba en lo más mínimo,ni tos le daba,ahora quien no recuerda en el ámbito del taller aquellos viajes a Realico donde la otra colorada emblemática,la cosechadora Giubergia Super G estaba trillando maíz y ante la falta del líquido base para alimentarla que era la ya extinta nafta común,mi viejo en un arrebato de locura e inconciencia,en un momento donde sus dotes de hombre sensato quedaron por un momento de lado,tomó la manija de la bomba de extraer combustible de los viejos tambores de 200 litros y dijo.Yo le hecho gas oil y que pase lo que Dios quiera.. Yo miraba y me decía si pasa lo que Dios quiera,el motor se queda empastado al salir a la ruta 188,de llegar a Realico ni soñar,era un imposible ,un sueño irrealizable.Minutos despúes le estabamos dando manija a la bomba hasta llenar casi el tanque de la gloriosa F100 ,esperando todos el desenlace casi ya escrito.
Luego de que todos nos percignaramos como tratando de que un milagro ocurriese en ese lugar e instante,mi viejo,el chofer oficial del bólido se dispone a girar la pequeña llave que habilitaria el contacto,luego el suministro de energia al burro de arranque que al parecer estaba bien alimentado en ese momento,y que este generara el movimiento interno del motor para que si la poca nafta que quedaba en el circuito de combustible permitiera al menos el arranque,y ante la atónita mirada de propios y extraños,ante la incrédula posición de la pera del flaco, la colorada arrancó.Casi fué como hacerle un gol a los 45 del segundo tiempo al Newbery de Rancul y ganarle agónicamente 1 a 0 un partido en el que te mataron a pelotazos,la ovación de la concurrencia pronosticó lo que vendría después,la partida a Realico sin tener certezas de llegada o en menor escala de salida,porque para mi no llegabamos ni al cruce de Parera.
Nos acomodamos,Francho al volante,el negro Pacha en la otra puerta y en el medio Luis el tractorero y yo.
Salimos lindo,llegamos a la ruta,al aflojar ante la proximidad de la 188 se empezó a quejar un poco,como cuando comés mucha uva en mi caso o algo que te cae pesado y el estómago empieza lentamente a mostrar inestabilidad asi empezó todo,fué como un pedito de batata,solo un quejido.Me dije,acá cagamos,en cualquier momento algo pasa.agarramos la 188 en primera,segunda después para meter la tercera casi en el camino que va al cementerio.
Parecia que nada alteraria la paz,es mas nos habiamos olvidado por un instante del gas oil en el tanque ,pero el hecho que detallaré nos hizo volver a la cruel y triste realidad,superado el cruce que conduce a la vecina localidad de Parera la colorada pegó tal tocida que la frente del negro Pacha pegó de lleno en el torpedo,que en alusión al elemento altamente explosivo que espelen los submarinos,se transformó en eso,una bomba,ya que en la F100 y modelo 66 el torpedo era de chapa y muy dura.
La risa de la concurrencia no le cayó en gracia al Pacha que se acordó inmediatamente sin dar nombres de la partulienta que engendró la camioneta en algún taller desconocido de la Ford.
Traduciendo ,la putiada llegó casi a oidos del mismisimo Henry Ford,desaparecido hace muchos años.
El camino a partir de ese instante se transformo de la algarabía del arranque a la pesadilla mas grande que la vida automotríz alla conocido jamás,la Ford se quejaba de todos lados,tosía,escupía,no quiero decir que parecía que se iba a cagar porque sería un desarreglo de mi parte.Por un segundo pensé. ¿así viajarían mis abuelos o mis mas lejanos antepasados en las carretas con ruedas de hierro tiradas por bueyes o por caballos en alguna historia mas cercana ?,y reflexioné por un instante y me dije,no, seguramente viajarían mucho mejor,mas calmos y no a los saltos como íbamos nosotros.Eramos casi participes de una de las finales de Jesús Maria el epicentro de la doma en latinoamérica,la diferencia que un paisano solo monta a un caballo y nosotros eramos cuatro montados en todos los caballos de la F100 que les faltaba relinchar y meternos una patada porque lo demás lo teniamos todo,ibamos al galope arriba de la rojita.
Llegar al cruce de Realicó era algo asi como un sueño imposible,como pensar en ser campeones de la liga independiente del norte de La Pampa y asemejarse o hacercarse al menos a la gloria de los heroes del 73,el único equipo campeón en la historia de Quetrequen,era una utopía,pero a veces los milagros ocurren y este puede decirse que no fué un milagro salvador ,porque si bien llegamos al cruce,estaba parando la policia.
Nos miramos y el sudor frio que corrió por la frente de todos era el presagio mas diabólico,era la situación que no queriamos vivir,era lo que sabiamos y no queriamos reconocer,era nuestra peor pesadilla, tendríamos que parar o seriamos prófugos de la justicia a partir de ese instante,porque la policia ignoraba es que veniamos con gas oil en vez de nafta y si parabamos,ahí nos quedabamos pa siempre.
Al rebobinar la historia pienso que el milico de turno debe haber visto el espectaculo inigualable que veniamos brindando,debe haber visto que no eramos circunstanciales transeúntes de la ruta Argentina,no eramos turistas en busca de aventuras,eramos la aventura misma en cuatro ruedas o en dos porque veniamos casi avalanzados,al doblar para encarar el tramo antes de la caminera no se nos voló de pedo la Ford.
Creo que el policia,que denotaba algunos años de experiencia notó la anormalidad en el buen sentido de la palabra de nuestro accionar y lo que me hizo notar que conspiró para que siguieramos nuestro camino fué el sapucay y los tiros al aire festejando la pasada de nuestro espectáculo por la caminera.
Mi viejo sacó la gorra marrón clarita por el pedazo de vidrio abierto como agradeciendo los aplausos y la algarabía de todos los policias presentes incluyendo al jefe que desde lo alto y a través del vidrio saludaba con ambas manos arengando al chofer enfrentado en duelo a muerte con la colorada.
El epílogo de esta história nos vió ingresando al campo donde se continuaria con la cosecha del maiz en cuestión,la paisanada de la estancia nos recibió con un revuelo de ponchos ya que desde lejos veian como veniamos a los saltos .
Paramos en el lote y la multitud se acercaba a felicitarnos y el rebenque que aparecía por el vidrio semi abierto del negro Pacha denotaba que la lucha había sido feroz,brutal,casi inhumana pero la tenacidad y unas buenas espuelas hicieron que llegáramos a destino,eso si a la vuelta me vine a dedo..

RF..

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